jueves, 13 de mayo de 2010

YO NO SABÍA QUE.....




Poco podía yo imaginar que aquel día, iba a generar un sentimiento tan profundo. Tenía las ideas claras sobre lo que quería, o eso pensaba, pero pronto me dí cuenta que no era así, que mis ideas podían cambiar en cuanto a lo que perseguía.

Solo voy a tomar un café, pensé, y a conocerle, las conversaciones que teníamos a través de msn habían despertado mi curiosidad. Si, nos vimos a través de una foto, pero nunca me he fíado de ellas, pueden ser de otra persona, o de cuando han hecho el servicio militar. Quería ver sus movimientos, su aspecto, sus gestos, sus ojos, su olor, quería oír el tono de su voz, todo pura curiosidad. Cuando por fin llegó el día, y le vi entrar, no podía ser otro, llenó el local, a pesar de ser la hora en que mucha gente sale de las oficinas a tomar un café, enseguida supe quien era de entre toda la gente. Hablamos sentados en una mesa durante una hora, era el tiempo que a si mismo se permitía haciendo un lapso en su trabajo, y lejos de sentirme nerviosa, estaba tan segura que aquel encuentro no iba a trascender....que, aquella mañana transcurrió contándonos vivencias, y anécdotas de ambos, entre risas y miradas, que no pasaban de ser vernos. Cuando nos despedimos, quedamos para tomar otro café el día siguiente, y al otro, y al otro, hasta que sin darnos cuenta, la ilusión volvió a nuestras vidas. Hablábamos todos los días, hasta que sin decirnos nada, los dos sabíamos lo que estaba pasando. Los dos empezamos a dar rienda suelta a todo lo que llevábamos dentro hacía tiempo. Me sentí la mujer más feliz del mundo, llena de inseguridades y miedos a perder aquello que me estaba regalando la vida. Cada día me repetía que no era un sueño, que él estaba ahí, sonriéndome....Era lo único que me importaba.

Vivimos inténsamente, hasta donde pudimos, me resistí a aceptar el final, porque no era algo decidido por ninguno de los dos, pero sí, nos obligaban a aceptarlo. A veces la vida puede llegar a ser incomprensible. Creo que nunca podré olvidar aquella expresión de dolor en su rostro. Ni aquella llamada diciéndome....bueno, ya no importa. Después, solo me quedó ese dolor tan intenso y tan desconocido para mi....y que me ha enseñado a que no debo repetirlo. Todo sentimiento de dolor deja una huella imborrable en las personas como símbolo de vivencias. Nada del pasado se repite, todo pertenece a esa página del libro de nuestra vida que ya hemos vivido, y que con el paso del tiempo es bonito recordar. Pero solo será un bello recuerdo.


No hay comentarios: