
No se si son las vivencias y experiencias acumuladas a lo largo de mi vida, o sencillamente estoy quemando una nueva etapa y dando paso a otra, pero, me siento cansada, quizá sea temporal, pero no oigo los cascabeles que hacían sonreír mi energía siempre vibrante, y siento la pesa del silencio que está entorpeciendo mis movimientos más estrepitosos; también es posible que mi letargo se justifique porque me siento mejor escuchando la brisa del mar que una canción de....mis cantantes favoritos, que no van a dejar de serlo, pero noto que mis prioridades están cambiando, mis prisas se tanquilizan, y mis metas se alargan, es como si el tiempo se encogiera.
No sé si es un proceso natural, hay una parte de mi que no lo acepta así, pero hay otra que me dice que es el mejor modo de recibirlo. Lo noto, noto que algo diferente está llegando a mi vida . El farolillo va atenuando la luz, aunque la bombilla no esté fundida. Cada día alumbra menos. Pacientemente espero; quiero comprobar si solo es temporal, o tengo que pasar otra página del libro de mi vida. En cualquier caso, seguiré en pié. No permitiré que mis rodillas se doblen, ni me pararé; no sé a que hora llegaré, porque he aprendido que la contra reloj es solo para los deportistas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario