viernes, 1 de enero de 2010

LECCIONES DE LA VIDA



ONCE DURAS REGLAS QUE TODOS DEBEMOS APRENDER DE LA VIDA


En la Universidad de Yale, hace un par de años, Bill Gate dio una conferencia dirigida a estudiantes y padres de familias (a veces sobreprotectores, con hijos muy consentidos, que creen que se lo merecen todo), en la que expuso unas cuantas reglas, que, aunque reconoció como duras, las consideró necesarias para aplicarlas en la vida real. (A ver que opináis de ellas)
La vida no es justa. Acostumbrarte a ello.

    Al mundo no le importa tu autestima. El mundo solo espera que logres algo, independientemente de como te sientas.

    No ganarás 5000€ inmediatamente después de salir de la universidad. Y no serás vicepresidente, hasta que con tu esfuerzo, hayas ganado ambas cosas.

    Si crees que tu profesor es duro, espera a tener un jefe. Ese no tendrá vocación de enseñanza, ni la paciencia necesaria.

    Dedicarse a hacer hamburguesas o pizzas no te hace perder dignidad. Tus abuelos lo llamarían "oportunidad"

    Si te equivocas no es culpa de tus padres. Así que, no llores por tus errores y aprende de ellos.

    Antes de que tu nacieras tus padres no eran tan aburridos. Empezaron a serlo al pagar tus cuentas limpiar tu ropa, cuidarte. Así que antes de emprender tu lucha por las sevas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida empezando por tu habitación.

    En la escuela puede que se haya eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En las escuelas te dan las oportunidades que necesitas para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez mas fáciles, incluso regalándote algún año extra. En la vida real cada oportunidad te pasa factura.

    La vida no se divide en semestres. No tendrás largas vacaciones en verano ni en lugares lejanos a tu residencia habitual, y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre, que será muy poco.

    La televisión, el cine y los videojuegos no son la vida diaria. En la vida cotidiana la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.

    Sé amable con los "empollones" existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.


Si bien es cierto que son reglas duras, estoy segura que es igual de cierto que los que tenemos hijos queremos lo mejor para ellos, y los mejor no es darles falsas esperanzas de que la vida es un jardín de rosas porque los no tan jóvenes sabemos que no lo es. Y hacerles la vida demasiado fácil no es la mejor medida; en el futuro les evitaremos muchas frustraciones. Los jóvenes de hoy son el futuro del mañana. Hagamos de ellos personas responsables y conocedoras del mundo al que asoman la cabeza y que para ellos es un gran desconocido.





No hay comentarios: