jueves, 21 de febrero de 2008

NUESTROS RECUERDOS



A lo largo de nuestra vida pasamos por momentos y situaciones, que a veces no podemos olvidar, en ocasiones son buenos momentos, los cuales recordamos con cariño, y en otras son momentos que deseamos olvidar a toda costa, ya que recordarlos nos hace daño. Recordar es volver a vivir.

A veces, los recuerdos agradables, intentamos revivirlos en nuestra mente, y si tenemos la suficiente capacidad de concentración, aún sabiendo que es un sucedáneo de lo vivido nos podemos sentir envueltos en las sensaciones que vivimos en su momento y acaparar ese recuerdo haciéndolo parte de nuestro presente, de este modo, no solo nunca olvidaremos lo bonito que ha pasado por nuestra vida, sino que será parte de ella.

Sin embargo, no es aconsejable que recordemos lo que nos ha hecho daño, porque del mismo modo que revivimos los momentos agradables de nuestra vida, tambien revivimos los desagradables y estos nos harían daño, por eso los debemos olvidar.
Cuando perdemos un ser querido, por ejemplo, no recordemos su muerte, sino su vida, su actitud, su sonrisa su buen hacer.

Cuando sufrimos una separación sentimental, o una ruptura amistosa, no recordemos los malos momentos vividos, ya que nos harían acumular odio y rabia hacia esa persona, que tambien nos habrá hecho pasar buenos momentos, que son los que debemos recordar, esto nos hará mantener una actitud positiva que va a repercutir en nuestro entorno y en nuestra propia vida.

1 comentario:

a las pruebas me remito dijo...

Por suerte para nosotros, nuestro intelecto reacciona positivamente y hace que tendamos a recordar solo las cosas agradables. Por el contrario las cosas que nos han dolido, la mente hace que con el tiempo tienda a borrarlas.