La rabia es el sentimiento de estar irritados, frustrados, enojados, contrariados, fastidiados, furiosos, iracundos.
Nos enojamos cuando nos han herido y por ello todos abrigamos sentimientos de enojo o rabia de vez en cuando. Cuando alguien nos dice que nunca se enoja, nos está diciendo, en realidad, que no reconoce su rabia, o bien la oculta porque teme lo que pueda revelar acerca de él mismo.
No es necesario que estemos ardiendo de rabia para cumplir las condiciones que nos califican como enojados. De hecho, la mayor parte de la rabia que sentimos todos no es violenta ni difícil de controlar. La rabia, como la ansiedad, es sólo una denominación general para toda una gama de sentimientos, todos los cuales tienen en común el ser reacciones a la herida o a la pérdida.
Para que una pérdida se supere y se cure de la mejor manera posible, la rabia que provoca debe contar con total libertad de expresión. El segundo consiste en dirigir ese enojo contra un blanco apropiado. Expresar enojo o rabia es una respuesta natural y saludable, necesaria para mantener el equilibrio de nuestras emociones.
Esto no quiere decir que las rabia sea un sentimiento agradable. En ella está involucrado un gran volumen de tensión, cuando aumenta nuestra presión sanguínea y se acelera el ritmo cardíaco. No obstante si la persona enojada es capaz de liberar la tensión emocional y física que ha acumulado en su interior, al final se sentirá mejor.
Algunas personas temen admitir que están doloridas porque no quieren aparecer como débiles. Por una circunstancia irónica, este dolor y esta rabia nos expresados minan sus fuerzas y sólo hacen que se sientan menos fuertes, menos capaces de aceptar heridas futuras, y con ello establecen un círculo vicioso que por fin les oculta toda realidad.
Si bien mostrar el enojo es necesario para equilibrar el dolor, a veces resulta difícil establecer qué es lo "apropiado". Por ejemplo, ¿ cómo expresar en forma apropiada la rabia frente a un ser querido que acaba de morir de una emfermedad larga y dolorosa? ¿ Es apropiado clamar contra el cielo por haber hecho a la persona amada de tan frágil sustancia? Nos sentimos culpables al sentir rabia contra alguien que ha pagado ya el más alto precio. A pesar e ello, a menudo estamos enojados con la persona amada que murió y nos dejó, por irracional o inapropiado que parezca.
La expresión adecuada y directa del enojo, por otro lado, es parte necesaria de una vida emocional sana.No debemos lamentarnos de nuestros sentimientos de rabia. Todos nos enojamos cuando nos lastiman.( Dr. David Viscott)
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